SPM vs omega 3: en qué se diferencian

La evolución del omega-3: descubre los SPM bioactivos.

Si tomas omega 3 para cuidar tus articulaciones o recuperarte mejor del esfuerzo físico, es probable que hayas oído hablar de los SPM. Los dos vienen de aceites marinos, pero sus funciones son diferentes.

Qué aporta realmente un omega 3

Un suplemento de omega 3 convencional aporta dos ácidos grasos: EPA y DHA. Son la materia prima que el organismo utiliza para múltiples funciones, entre ellas producir las moléculas que intervienen en la resolución de la inflamación.

La palabra clave es materia prima. EPA y DHA son precursores: antes de poder cerrar una respuesta inflamatoria, el organismo tiene que transformarlos enzimáticamente en SPM. Esa conversión ocurre, pero no con la misma eficacia en todas las personas. La edad, la dieta, la genética y el estado metabólico general influyen en cuánto se aprovecha.

El omega 3 es el punto de partida. Los SPM representan la siguiente etapa del proceso.

Dónde entran los SPM

Los Specialized Pro-Resolving Mediators (SPM) son las moléculas que están al final de esa conversión: 18-HEPE, 17-HDHA y 14-HDHA. Son las que el organismo utiliza realmente para cerrar la respuesta inflamatoria y volver al equilibrio.

Conviene entender que la inflamación no es un fallo. Es una respuesta protectora que elimina células dañadas e inicia la reparación. Pero para que la recuperación sea completa, esa respuesta tiene que resolverse de forma activa, no simplemente apagarse. Los SPM son los encargados de ese último paso.

Un suplemento de SPM está concentrado y estandarizado para aportar esos mediadores directamente, en lugar de aportar los precursores y depender de la capacidad de conversión de cada persona.

Entonces, ¿qué es mejor?

Depende de para qué lo quieras.

Un omega 3 es un suplemento de base. Si buscas un aporte general de ácidos grasos para bienestar general, cumple esa función con un coste por dosis bajo.

Un suplemento de SPM específico como Lipinova® apoya la resolución de la inflamación tras el esfuerzo o el desgaste diario: actúa más adelante en la misma ruta y no depende de la eficacia de conversión de cada organismo.

No son opciones excluyentes ni deben entenderse como mejores o peores entre sí. Cada uno desempeña una función diferente: el omega 3 ofrece un apoyo general, mientras que los SPM actúan de forma más específica en la resolución de la inflamación. La elección dependerá de cuáles sean tus necesidades.

¿Cuánto tarda en notarse?

Aquí es donde reside la principal diferencia.

Como el omega 3 requiere conversión, alcanzar niveles relevantes de mediadores lleva tiempo, normalmente meses de toma constante, y varía bastante de una persona a otra.

Con SPM estandarizados como Lipinova®, ese paso se acorta. Los estudios clínicos realizados con ingredientes estandarizados en SPM han descrito cambios entre la primera y la cuarta semana, según la persona y su nivel de exigencia física.

Ninguno produce efectos inmediatos. Sin embargo, los SPM actúan sobre una fase más avanzada del proceso biológico y los resultados, por tanto, se perciben antes.

*Irún P et al. Int J Mol Sci. 2023;24(22):16143.

*Dyerberg J et al. Prostaglandins, Leukotrienes and Essential Fatty Acids. 2010;83(3):137-41.

No todos los productos que mencionan SPM reflejan el mismo nivel de desarrollo científico.

Para entender qué distingue a las formulaciones más avanzadas, hay cuatro factores clave en los que fijarse.

Estandarización en los marcadores concretos.

El producto debe indicar su contenido en 18-HEPE, 17-HDHA y 14-HDHA. Si la etiqueta solo dice SPM sin cuantificar los mediadores, no hay forma de saber qué estás tomando.

Investigación sobre el propio ingrediente.

Muchos productos remiten a la investigación general sobre SPM, que es amplia y procede de instituciones de prestigio. No es lo mismo que haber estudiado el ingrediente concreto que llevas en la mano.

Control independiente de lote.

La verificación por terceros confirma que la etiqueta se corresponde con el contenido. En el caso de deportistas sujetos a control antidopaje, los programas específicos añaden el cribado de sustancias prohibidas.

Un cuarto punto es la forma química.

Los aceites omega 3 se presentan como ésteres etílicos o en forma de triglicérido. El omega 3 en triglicéridos es la forma presente de manera natural en el pescado y se absorbe mejor, sin necesidad de tomarlo con comida.

Un omega 3 aporta los materiales de partida. Un suplemento de SPM aporta los mediadores ya formados. Si buscas un aporte general de omega 3, un suplemento convencional lo cubre. Si lo que quieres es apoyar específicamente la resolución de la inflamación, los SPM actúan en el punto donde esa respuesta se completa.